Debe, no niega, ¿paga?
Cd. Victoria, Tam.- A escasos milímetros, el choque de trenes se detuvo, quedó en suspenso. Los conductores de ambas locomotoras habían soportado hasta el final, sin bajar la velocidad ni cambiar de vía.
Fue un duelo de sangre fría para ambos contendientes. Nervios templados los de la doctora, sin mostrar enojo, sin palabras altisonantes, ni amenazas, ni temor, ni duda.
Exasperado, el maquinista contrario levantó muchas veces la voz, denunció, acometió con furia desde sus redes, interpuso múltiples amparos y recursos jurídicos. Hiperactivo, llevó su queja a variadas instancias, desde la Sociedad Interamericana de Prensa hasta la Corte Internacional de Derechos Humanos y la Casa Blanca.
La colisión tenía por tiempo límite el viernes 23 de enero de 2026 a las cuatro de la tarde. Día y hora fijados por el aviso oficial que giró el SAT el jueves 15 de enero de 2026. El cual estableció un periodo de cinco días hábiles conforme al Código Fiscal, desde la jornada siguiente a la fecha de notificación.
Pero la dinamita no estalló. Quienes en medios y redes pronosticaron una confrontación explosiva, se quedaron esperando. Lo cual abrió la puerta al sospechosismo. Cabría ceder la palabra a los colegas doctorados en tesis conspirativas.
Lo mismo si quieren hablar de acuerdos oscuros con DONALD TRUMP (ya lo están diciendo en redes) o si algún influjo extraterrestre ablandó el corazón del SAT.
EL REPORTE
Comparto lo dicho por CLAUDIA en su matutina de este lunes respecto a los enviados de SALINAS PLIEGO:
-“Ellos se presentaron el jueves en el Servicio de Administración Tributaria, plantearon su deseo de pagar y están, en este momento, en mesas (no de negociación, porque no es negociación) sino del alcance de las disminuciones relacionadas con la ley.”
-“Al plantear su deseo de pagar, ahí se abre el espacio y esperamos que ocurra esta semana y cómo van a pagar, eso es lo que está en este momento en la mesa. Esta misma semana tiene que quedar resuelto. Absolutamente en el marco de la ley.”
-“En el momento en que esté establecido, pues obviamente estaríamos informando a todo el pueblo de México de cuál es el beneficio de ley que tiene y cómo es que se van a pagar estos impuestos.”
Y bueno, de un medio a otro, entre opinólogos, influencers, blogueros y tiktokeros, las cifras del adeudo varían. Se maneja que el SAT citó en su requerimiento un adeudo por 51 mil millones, más actualizaciones, recargos y multas.
Otras fuentes añaden que habría hasta un 39% de reducción por ajustes a la baja de dichos recargos, lo cual está contemplado en la ley. El monto final bajaría de manera importante.
¿Cómo calificar esta tregua?, ¿como un acuerdo de interés mutuo que no puede llamarse “negociación” (palabra desechada por la Presidenta) pero que alejaría el fantasma del embargo?
Para el vocabulario marino de la prensa, SALINAS sería un pez gordo que además se distingue por la destreza y audacia demostrada al defenderse y atacar, lo mismo ante el SAT que frente a sus críticos.
El magnate suele presentar batalla normalmente bien asesorado y con tal intensidad que por ello es poco recomendable como enemigo. La prueba está en que ni FOX, ni CALDERÓN, ni PEÑA, ni el mismísimo AMLO quisieron fajarse con él.
Dando una ojeada a su cuenta de #XTwitter, a la media tarde de este lunes, el hombre no ha perdido ni un gramo de su actitud contestataria ante sus contrincantes (reales o imaginarios) a los que tilda de gobiernícolas, chairos y comunistas. Muy al estilo de MILEI y TRUMP.
¿CON QUÉ OJOS ?
En meses previos se ha especulado con tres líneas de pensamiento tan discordantes como fantasiosas. (1) Que el empresario quedaría en bancarrota, en quiebra, en la quinta chilla, tras liquidar sus pasivos, dentro y fuera del país.
(2) En el extremo contrario se asegura que el pago al SAT y a sus acreedores gringos sería como quitarle un pelo a un gato, pues el caballero tendría sus “guardaditos” en paraísos fiscales y en cantidades muy superiores a su riqueza visible. La punta del iceberg.
(3) Y también hay curiosidad por saber de dónde vendrían los dineros. Se barajan narrativas como que el TÍO RICHIE rompería alguno de sus cochinitos enterrados en tierras lejanas. Aunque sería de alto riesgo emplear recursos no declarados, pues desataría una nueva guerra con el SAT. Más auditorías y expedientes.
De concretarse, el recurso deberá ser perfectamente rastreable, de cuentas identificadas y a través del sistema financiero formal. De otra manera, resultaría peor el remedio que la enfermedad.
No obstante, pese a sus deudas, el hombre tendría liquidez corporativa y cierto margen de reingeniería financiera. Un grupo de empresas rentables con flujos regulares de efectivo, capacidad para refinanciar pasivos y la opción de apalancarse con líneas de crédito, vender bienes no estratégicos, usar acciones como garantía y echar mano de su fortuna personal, sin tocar activos productivos.
Pero la sacudida ha sido brutal. Aún con su inmensa fortuna, acaso el golpe más devastador que reciba el barón del Ajusco sea en su orgullo, en su insoportable ego, esa altivez que por años exhibió ajeno al elemental recato y sin medir las consecuencias.
BUZÓN: lopezarriagamx@gmail.com

