CUADRANTE POLITICO——POR FERNANDO ACUÑA PIÑEIRO————-¿EL FUTURO DE CABEZA, EN MANOS DE MARCO RUBIO?—
Tal y como están las cosas, en el tema Cabeza, y de acuerdo a lo que hasta ahora conocemos del asunto que mantiene a Tamaulipas, (y a gran parte de la clase política mexicana en suspenso), el único que le puede echar la soga política y punitiva al cuello a CV, es el hombre más cercano a Donald Trump, su Secretario de Estado Marco Antonio Rubio.
Por cierto, actualmente el nivel de cooperación entre Marco Rubio con la Presidenta Sheinbaum y el Secretario de Seguridad Omar García Harfuch, ha sido calificado por analistas como una gran relación sin precedentes. Una colaboración mutua que alcanza el concepto de histórica.
Una de las condiciones requeridas, en el caso específico de Cabeza de Vaca, relacionadas con una supuesta petición formal de detención con fines de extradición, de México hacia USA, es que los delitos imputables en territorio nacional, lo sean también en la tierra del Tío Sam.
Resulta interesante analizarlos a detalle, por lo cual a continuación, los enumeramos:
1.–Por delincuencia organizada: lo acusan en México de formar parte de un grupo criminal donde se incluyen igual amigos que consanguíneos . Este delito, en Estados Unidos está también vigente y se castiga mediante la llamada Ley RICO, (Racketeer Influenced and Corrupt Organizations), considerada como el instrumento penal de las autoridades norteamericanas para castigar agrupamientos delincuenciales acusados de cometer delitos graves.
2.—Por lavado de dinero, (operaciones con recursos de procedencia ilícita).—En nuestro país, se está señalando punitivamente a Cabeza de triangulación de recursos por 42 millones de pesos, utilizando como instrumento, empresas fachada.
En su equivalente gringo, este mismo delito es conocido como “money Laundering”. Se trata de una transgresión que es castigada severamente por el Departamento del Tesoro, todo ello contra las personas que buscan ocultar ganancias productos de actividades fuera de la ley.
Y la tercera: Defraudación fiscal o también conocido como huachicol fiscal, es otra de las imputaciones que se le formulan a Cabeza por parte del gobierno mexicano, vía Fiscalía General de la República. Aquí concretamente se habla de evasión de impuestos y de contrabando de combustible.
En Estados Unidos, dicho delito también está plenamente vigente, (Tax Evasión), y se le considera un contrabando de productos de diversa índole, perseguido por corporaciones como la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza CBP, (Customs and Border Protection) y el FBI, el llamado Buró Federal de Investigaciones, (Federal Bureau of Investigatión).
De manera que, los delitos de alto espectro, por los que se acusa aquí a CV, también son considerados delitos graves en Estados Unidos. Y aunque Cabeza es ciudadano estadounidense, dicha circunstancia no le otorga en automático inmunidad ante una solicitud de extradición.
Sin embargo, el proceso que puede desencadenarse , promete ser largo y encarnizado legalmente hablando. Porque lo decimos?, bueno porque solo para abrir boca, el Departamento de Justicia debe de otorgar validez a la solicitud mexicana. El paso siguiente sería que el caso sería puesto en manos de un juez federal estadounidense. Este juez podría ser del sur de Texas, en el supuesto que fuese detenido en esa parte de USA, donde se dice que tiene su residencia.
Dicho funcionario evaluaría si los delitos que se le imputan en nuestro país, se configuran también allá en USA, lo cual significaría el “ábrete sésamo” o la llave mágica de esa “Doble Criminalidad”, legalmente requerida.
Pero incluso si un juez gringo avalara la petición de extradición mexicana, la máxima autoridad decisoria, lo sería el Departamento de Estado norteamericano. La más alta esfera del poder político, después del Presidente Trump, actualmente en manos de un funcionario de línea dura, el descendiente de cubanos Marco Rubio
El tema de la petición de extradición de Cabeza de USA a México, no es algo nuevo. Tenemos el caso del exgobernador de Chihuahua, Cesar Duarte Jáquez, detenido en la ciudad de Florida en julio de 2020, bajo cargos de peculado y asociación delictuosa.
Cabe mencionar que lo de Cesar Duarte, no es igual al caso Cabeza, pues CD no contaba con la ciudadanía americana, de la que sí disfruta el texano-reynosense. Tampoco el exgobernador Tomás Yarrington que estuvo preso en USA, tenía la ciudadanía estadounidense.
Otro mandatario estatal detenido por la misma vía fue Javier Duarte de Veracruz.
Es así como la doble nacionalidad de Cabeza, constituye actualmente, un complejo nudo gordiano, muy difícil de desatar. Y muy probablemente su suerte se encuentre atada a las decisiones del más alto nivel, en la relación de Estados Unidos y México.
