La apuesta de Carmen Lilia por las juventudes

Eduardo Pacheco
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CONFIDENCIAL
Por ROGELIO RODRÍGUEZ MENDOZA.
 
La apuesta de Carmen Lilia por las juventudes
 
La alcaldesa de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas Villarreal, ha entendido a la perfección la importancia de los jóvenes en una sociedad. Y no solamente desde una visión política, que sería lo más sencillo de asumir en tiempos donde cada grupo social representa un potencial electoral.
Lo ha entendido desde una visión mucho más profunda: la de construir una ciudad con generaciones más preparadas, emocionalmente más fuertes y con mayores oportunidades de crecimiento.
El “Foro Juventudes 2026” realizado en Nuevo Laredo la semana pasada terminó confirmando precisamente eso. Más de mil 200 estudiantes reunidos alrededor de temas como liderazgo, salud mental, motivación y desarrollo personal reflejan una estrategia de gobierno que busca mirar a los jóvenes no como espectadores, sino como protagonistas del presente y del futuro de la ciudad.
Desde luego que se trata de algo para aplaudir porque no es común que desde un gobierno municipal se impulsen espacios donde se aborden temas emocionales y humanos con tanta apertura.
Por lo general la política gubernamental se concentra en calles, edificios, cifras y discursos. Pocas veces se detiene a pensar en lo que sienten, padecen o necesitan emocionalmente las nuevas generaciones.
Quizá por eso el foro logró conectar con tantos estudiantes. Porque habló de ansiedad, autoestima, presión social, comunicación y bienestar emocional. Temas que forman parte de la vida cotidiana de miles de jóvenes que crecen en un entorno cada vez más complejo, acelerado y demandante, pero sobre todo más riesgoso.
Detrás del evento también existe una estrategia política evidente, pero legítima. Carmen Lilia parece haber comprendido que los jóvenes ya no responden a las viejas formas de hacer política. Son más críticos, más digitales, más independientes y mucho menos tolerantes al discurso vacío. Por eso los gobiernos que logren generar cercanía auténtica con ellos tendrán una ventaja importante en los años por venir.
Y en ese sentido hay que aclarar que el foro no apareció aislado ni improvisado. Forma parte de una política pública que el gobierno municipal ha venido construyendo alrededor de las juventudes. Ahí están las becas universitarias y de titulación, las clases gratuitas de inglés, los apoyos al emprendimiento, las ferias de empleo y los programas de atención psicológica que se han fortalecido en Nuevo Laredo.
Eso explica por qué el discurso de la alcaldesa comienza a tener eco entre muchos jóvenes neolaredenses. Porque más allá de las palabras, existe una estructura de apoyos y programas que intenta responder a necesidades reales.
También resulta evidente la alineación política y social del gobierno municipal con la visión humanista impulsada por la presidenta, Claudia Sheinbaum, y el gobernador, Américo Villarreal Anaya.
La narrativa de bienestar, inclusión y atención a sectores históricamente relegados aparece claramente reflejada en este tipo de eventos.
Pero quizá el dato más importante sea otro: Nuevo Laredo está apostando a formar ciudadanía. Y eso tiene un enorme valor en tiempos donde la apatía social y la desconfianza hacia las instituciones siguen creciendo entre buena parte de la población joven.
Porque una ciudad no se transforma solamente construyendo infraestructura. También se transforma ayudando a que sus jóvenes tengan herramientas para enfrentar la vida, oportunidades para crecer y espacios donde se sientan escuchados. Ahí parece estar concentrando Carmen Lilia buena parte de su esfuerzo político y gubernamental.
Muchos gobiernos suelen mirar a las juventudes únicamente durante las campañas electorales. En Nuevo Laredo, el mensaje parece distinto. La apuesta es incorporarlos desde ahora al desarrollo social, educativo y emocional de la ciudad. Y eso, tarde o temprano, también termina construyendo liderazgo político.
Al final, las sociedades más fuertes no son necesariamente las que tienen más recursos, sino aquellas que logran darle esperanza a sus nuevas generaciones. Quizá ahí radique una de las principales apuestas de Carmen Lilia Canturosas Villarreal: entender que gobernar también significa preparar el futuro antes de que llegue.
EL RESTO.- Es un absurdo, por decir lo menos, la propuesta legislativa del diputado federal, Ricardo Monreal, al pretender que una elección pueda ser anulada por injerencia extranjera.
Lo escuché, el viernes, en una entrevista de radio, y ponía un ejemplo de injerencia, que suena ridiculo por donde quiera que se le vea.
¿Si el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, o cualquiera de sus colaboradores, hace un exhorto a votar por Morena o cualquier otro partido, y ese partido termina ganando la elección, se anularía el resultado?, le preguntó la periodista.
“Así sería, efectivamente”, respondió Monreal.
Es un disparate la iniciativa, pero llama más la atención que venga de alguien que se promueve como jurista, experto en derecho constitucional, y que además es catedrático de la UNAM.
ASÍ ANDAN LAS COSAS.
roger_rogelio@hotmail.com
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