Diputados de Morena resultaron sacatones
-Defienden a Cuba, pero desde el anonimato
-Temen perder la visa
-En el 2027 se votará por personas, más que por partidos
Tiempo de opinar
Raúl Hernández Moreno
25-mayo
Muy cobardones se vieron los robotizados diputados de Morena al publicitar un pronunciamiento condenando la acusación formal del gobierno de los Estados Unidos en contra del dictador y criminal Raúl Castro, por ordenar en 1996 el derribo de dos avionetas donde viajaban y murieron cuatro estadounidenses.
Protegidos en el anonimato, los legisladores dijeron que la denuncia es un “acto de coacción política en contra de la soberanía de una nación”.
El subsecretario de Estado, Christopher Landau les respondió que le llama la atención que nadie firma el documento defendiendo una dictadura de 67 años.
Si tanto defienden la soberanía, ¿por qué no firmaron el pronunciamiento? ¿Tienen miedo de que les cancelen las visas, de qué los investiguen por sus nexos con el crimen organizado? ¿De que les congelen las cuentas en bancos estadounidenses, les incauten residencias y bienes?
Será el sereno, ¡pero que cobardes! El mal ejemplo de Noroña cunde.
La dictadura cubana ha dejado miles de muertos, miles de presos y condena a millones de cubanos a vivir en la miseria. Curiosamente, para sobrevivir, millones de familias dependen del dinero que sus familiares les mandan desde Estados Unidos, el país que odian los militares cubanos.
La locura legislativa es el resultado de la fanatizada presidenta Claudia Sheinbaum que considera absurdo que se persiga a un asesino por un crimen ocurrido hace 30 años y en cambio se empeña en que España le pida perdón a México por los excesos de la conquista, ocurridos hace 500 años, cuando nuestro país no existía, puesto que el estado mexicano surgió en 1824.
Lo de la conquista es un cuento chino. El ejército mexica, de 50 mil hombres, fue derrotado por más de 100 mil tlaxcaltecas, totonacas, xochimilcas, calcas otomíes, liderados por 900 españoles, al frente de los cuales estaba Hernán Cortés.
Los mexicas eran criminales, sanguinarios y los demás pueblos los odiaban. Esa es la verdad histórica.
En otro tema, el proceso electoral del 2027 ya inició y los partidos políticos han establecido su propia ruta de aquí a junio del próximo año. Por eso los políticos andan desatados en las redes, ofreciendo hacer lo que no hicieron en los años anteriores.
Los redentores andan muy activos y hacen todo lo que está a su alcance para que los ciudadanos les creamos que, ahora sí, se van a poner las pilas y van a trabajar por transformar la realidad de Nuevo Laredo, no con discursos, con acciones.
Ahora todos dicen amar su oficio, que quieren mucho a Nuevo Laredo y a su gente -aunque hay que decirles que para hacer algo por su ciudad no necesitan ser funcionarios. Harían bien en leer la vida de Eugenio Garza Sada que hizo mucho por Monterrey, por Nuevo León, por México y nunca necesito publicitar cada ayuda que daba.
La mayoría de estos redentores, son una estafa, vividores que se acostumbraron a vivir del presupuesto y corresponde a los ciudadanos identificarlos y rechazarlos, si es que llegan a aparecer en las boletas
Para el 2027, más que votar por partidos, habrá que hacerlo por personas. En estos momentos Morena es un narcopartido, pero no significa que todos sus militantes y simpatizantes sean criminales. Los hay, son pocos, pero eso sí, son los que ejercen el control y son los que le han hecho mucho daño al país, al que intentan destruir. Por lo pronto ya lo dejaron en ruinas.
Solo un ingenuo creería que actualmente hay ideologías en los partidos. No las hay, lo que impera es el pragmatismo y después de todo no está tan mal. Se puede cambiar de opinión, siempre que sea para bien.
Por eso hoy los políticos cambian de partido en función de sus intereses. Los que hoy están en Morena, mañana van a estar en otro partido, cuando el suyo no cumpla con sus expectativas. Si hoy defienden a Morena, defienden su puesto, su chamba, y eso no está mal, porque a fin de cuentas no todos son millonarios para mandar al carajo las oportunidades.
