PRI va por 80 mil votos en el 2027
-Más de 8 millones para becas deportivas
-Emilio Villarreal, revelación juvenil en el PAN
-Víctor Martell tercero al frente del IMJUVE
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Raúl Hernández Moreno
Sorprende la sinceridad con que actúa el líder estatal del PRI, Bruno Díaz, quien dice que para el 2027 el partido aspira a rebasar los 80 mil votos obtenidos en la elección del 2024.
Sorprende, porque lo normal es que los políticos maquillen la realidad y oculten la basura debajo de la alfombra. Lo tradicional es que Bruno dijese que en el 2027 el PRI buscará ganar la mayoría de los ayuntamientos y diputados, aunque nadie le creería.
Distante está aquella cifra de 678 mil votos obtenidos por el PRI en el 2010, cuando una semana antes de la elección mataron al candidato a gobernador, Rodolfo Torre Cantú y en su lugar entró el gris de Egidio Torre Cantú, que ni siquiera fue capaz de esclarecer el crimen de su hermano.
Como las boletas ya estaban impresas con el nombre de Rodolfo y Egidio fue designado candidato cuando faltaba día y medio para la terminación de las campañas, el hombre no hizo proselitismo y se subió al barco del enojo social por el asesinato de su estimado hermano. Y ya en el poder se dedicó a enriquecerse de manera brutal, consiguiendo un pacto de silencio con su sucesor Francisco García Cabeza de Vaca.
En fin.
Por otra parte, en cuatro años y medio, el gobierno municipal ha ejecutado 35 obras de infraestructura en las colonias Olivos 1 y 2, en los que se han invertido más de 122 millones de pesos.
Estas obras han permitido mejorar la infraestructura urbana en ese sector, aunque, por supuesto, se requiere seguir invirtiendo recursos.
Y a propósito, el ayuntamiento anunció una partida de ocho millones de pesos para entregar 427 becas a deportistas que destacan en diversas disciplinas.
En comparación, el año pasado se invirtieron 5 millones de pesos en el otorgamiento de 300 becas. Es decir, hay un incremento de más del 50 por ciento en el monto de los recursos y más del 40 por ciento en deportistas beneficiados.
En otro tema, el PAN encontró en Emilio Villarreal Anzaldúa a un militante que en poco tiempo ha demostrado más trabajo que activistas que tienen toda la vida en el partido.
Es el secretario de Acción Juvenil y no ejerce un cargo partidista de manera virtual: lo hace de verdad, con un intenso trabajo en el territorio.
Emilio colabora en brigadas de apoyo social, entrega alimentos -que consigue con patrocinadores- a las familias vulnerables, promueve al PAN a través de las redes sociales.
Más allá de ideologías partidistas -que prácticamente ya no existen y lo que impera es el pragmatismo- Emilio es de esos militantes que debería haber en todos los partidos, porque los tiempos actuales exigen hombres de acción, no de palabra.
La palabra convence, el ejemplo arrastra.
Emilio lo mismo acompaña a Yahleel Abdala, que al regidor Gamaliel Infante o la lideresa Rosa Castaño y entrega alimentos y apoyos sociales en cruceros y en colonias. Se entregan sin pedir nada a cambio, sin preguntar si simpatizan o no con el PAN y son recursos que él consigue y que pudiera distribuirlos de manera directa, pero prefiere darle su lugar al PAN y a sus líderes.
A propósito de jóvenes, Víctor Martell tercero se hizo cargo hace un par de semanas del Instituto Municipal de la Juventud, sustituyendo a Jesús Espinosa, joven entusiasta que estaba haciendo buen trabajo.
Martell es nieto del desaparecido líder del PRD, Víctor Martell Cisneros quien junto con José Ángel Valdez Reyna le dieron dinamismo al partido, durante varios lustros.
Fue inolvidable el papel que ambos desempeñaron en el cabildo 1999-2001 en el que se confrontaban con sus los regidores del PRI, del PAN, con el alcalde y lo hacían de manera abierta. Una vez, Martell denunció que la ciudad estaba dividida en dos, en el poniente mandaba una célula delictiva y en el oriente lo hacía otra. Lo hizo con nombre y apellido y pidió combatir a ambos grupos, que varios años después desaparecieron.
Martell y Valdez eran polémicos, controversiales, ocurrentes, pero todo lo hacían de frente. Eran valientes, osados, temerarios.
