Crónica del Descaro:
Narváez, el regidor que no ve, ni lee ni escucha ..hasta cuando se resuelve el problema.
Por José Gregorio Aguilar
Óscar Narváez tiene un superpoder que no presume en sus boletines: la invisibilidad selectiva.
Es invisible a los mensajes de WhatsApp donde un ciudadano le pide ayuda directa. Invisible a las fotos de aguas negras que inundan Bertha del Avellano. Invisible a los cinco días de denuncias en el mismo grupo donde lo agregaron justo para aprovechar lo que en papel pregona sin embargo, el el regidor ve todo… menos lo que no le conviene.
Porque mientras su oficina de prensa lo pinta como “figura activa de resultados” con “soluciones rápidas”, la realidad es más simple: finge demencia. Lauro Heredia le marcó. Le escribió. Lo exhibió en el chat donde el regidor está agregado. ¿Respuesta? Cinco días de silencio. El mismo silencio que guardó con las vecinas que también reportaron fugas y desabasto en ese grupo. A todas las leyó. A ninguna les contestó. Las capturas ahí están guardadas por si se ofrece.
Entonces, ¿qué pasó al quinto día? Magia. Heredia y los vecinos se hartaron. Se cooperaron. Se metieron al lodo y destaparon el drenaje que COMAPA, con folio 024815, tenía en el olvido desde hace tres semanas. Subieron las fotos al grupo. Y ahí sí reaccionó el regidor, mmm que casualidad.
No llegó. No se ensució los zapatos. No llevó ni un cono. Mando un WhatsApp: “a sus órdenes”…..en serio Narváez, como no quieres que piensen mal los vecinos?
¿A sus órdenes de qué, Óscar? ¿De la foto que ya se tomaron otros? ¿Del problema que ya resolvieron o están resolviendo sin ti? ¿Del boletín que ya tenías redactado esperando nomás colgarte la medallita?…es pregunta eh.-
Esa es la “cercanía con la gente” versión 2026: fingir que no lees cuando hay broncas, y aparecer por mensaje cuando hueles que ya hay crédito gratis. No es atención permanente. Es oportunismo permanente.
El cinismo es tan descarado que Heredia ni se molestó en contestarle. Para qué. El “ya nada, gracias” que no dijo, se escuchó en toda la colonia. Traducido: “Que se vaya a la ver….”.
Narváez quiere ser alcalde en 2027. Pero si en 2026 no puede leer un WhatsApp, no puede contestar una llamada y no puede ver una fuga de aguas negras que le estalla en la cara, ¿qué va a ver cuando tenga toda una ciudad encima?
El regidor “Te Amo” no necesita enemigos. Le bastan regidores que fingen no leer, ni escuchar ni ver… hasta que ven que otros ya hicieron su chamba.
Cinco días ciego, sordo y mudo. Un minuto oportunista. Esa es la gestión. Y esa es la factura que le va a cobrar la Bertha del Avellano… y toda Victoria
