Tiempo de opinar
Por Raúl Hernández Moreno

Mañana se cumplen dos años de la victoria electoral de Andrés Manuel López Obrador. Después de su triunfo, se convirtió en el Presidente de facto, por un acuerdo con Enrique Peña Nieto que le  cedió el mando del país, a cambio de no ser molestado.

En estos dos años, México se ha transformado de una  nación en desarrollo, a un  país en declive, en  el que  número  de pobres se disparo y se estima que al final del sexenio pasará de 52.4 a 62 millones.

Después de más de tres  décadas de tener un crecimiento anual  sostenido del dos por ciento, pasamos a menos 0.1 por ciento en el 2019 y  a entre -8 y 10.5 en el 2020.

En el 2018 se crearon 660,910 empleos, en el 2019 pasamos a 342,077, la peor cifra en 10 años y en este 2020 se han perdido 12 millones de empleos, 10 de ellos informales.

De tener un país donde se simulaba combatir la corrupción, pasamos a uno donde ya no se simula: simplemente no se combate la corrupción.

La estrategia de abrazos y no balazos, empeoro la inseguridad. En el 2019 hubo 35,588 asesinatos y de enero a mayo de 2020, se cometieron 14,631, 50,219 en 17 meses. No tarda AMLO en salir a presumir que México tiene 19 de las 50 ciudades más violentas del mundo y que Ciudad Juárez se ubica en el segundo lugar y Urupan en el tercero.

En dos años la 4T destruyó la confianza de los inversionistas extranjeros y está empeñado en acabar con los organismos autónomos como el Banco de México, INEGI, INE, INAI. Ya acabo, por lo pronto con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y el Instituto Nacional para la Evaluación Educativa.

El Presidente  ofreció una y mil veces que durante su mandato no se contrataría  más deuda y este año la Secretaría de Hacienda colocó primero, bonos por 2.300 millones de dólares y luego contrató un crédito por mil millones de dólares con el Banco Mundial.

En materia migratoria pasamos de un Presidente electo que abrió las puertas del país a los centroamericanos, a un Presidente en funciones que selló la frontera sur con 25 mil elementos de la guardia nacional.

AMLO paso de ser un candidato que ofreció defender a México ante las agresiones de los Estados Unidos, a un Presidente vil y servil ante Donald Trump. Nunca antes había cobrado tanta vigencia aquella frase de la izquierda  de “lacayo del imperialismo yanqui”.

México es desgobernado por uno de los presidentes más conservadores de la historia, que como  Jefe del Distrito Federal, fue aliado de la iglesia y se opuso al matrimonio entre personas del mismo sexo, en despenalizar el aborto y entre sus amigos están los protectores de sacerdotes pederastas. Ni que decir que tenemos un Presiente misógino que combate los femenicidios con  sermones morales que ni él se cree.

En otro tema, una encuesta de un  periódico local establece que el 89 por ciento de los neolaredenses opina que la ciudadanía no ha respetado las medidas sanitarias, lo que se refleja en los  691 casos positivos y 48 defunciones.

Las cifras van a seguir creciendo si la gente insiste en no respetar las medidas preventivas. Y no es que nadie respete las medidas, en realidad es una minoría los que no lo hacen ¡Pero como hacen daño! Y por culpa de esta minoría no se puede  regresar a la “normalidad”, en perjuicio de los más pobres, que aparte de que a muchos no los dejan salir a trabajar, tampoco reciben ayuda. Y es que una despensita de 60 pesos solo les sirve para una comida. ¿Y el resto del mes? ¡A comer aire!

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here