Cabildo dona predio al IMSS
-Para construir centro de atención infantil
-Se acabó el cabecismo: dice El Truko
-Aniversario luctuoso de José Manuel Abdala
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Raúl Hernández Moreno
Todo tiene un ciclo, y el cabecismo terminó, sostuvo el nuevo secretario general del PAN, César Augusto Verástegui, El Truko.
El cabecismo, para bien o para mal, cubrió un ciclo y aunque en los siguientes dos o tres años veremos si realmente Cabeza de Vaca está liquidado, eso es lo deseable, para que el PAN resurja de las cenizas y se convierta en el partido opositor que fue antaño y que servía de contrapeso al PRI.
En Tamaulipas, es necesario que Morena tenga contrapesos, para que gobierne bien. Tenemos un gobierno de caricatura, que presume de humanismo, pero los viejitos trabajan de cerillitos, los niños se dedican a limpiar vidrios en los cruceros, mujeres jóvenes y maduras se ven obligadas a prostituirse para poder sobrevivir.
Nuestros hospitales federales y estatales, son una copia de los de África, la educación pública es deficiente, el campo requiere de apoyos institucionales y por el mismo rumbo están todos los rubros de la administración.
Ante los rezagos, se necesita una oposición unida y fuerte que presione al gobierno para hacer las cosas bien y el PAN dejó de ser un partido opositor eficiente, porque Cabeza lo secuestró para favorecer a sus cuates.
Lo deseable, insistimos, es que el cabecismo haya terminado, como se acabó el cavecismo, el tomasismo, el egidismo, que dañaron a los tamaulipecos.
El cabecismo hartó a los panistas y por eso mandaron a volar a la fórmula impuesta por Cabeza de Vaca, que quería mantener el control del partido para asignarle a sus amigos las posiciones plurinominales.
En la junta de cabildo de hoy, se aprobó la donación de un predio al Instituto Mexicano del Seguro Social para la construcción de un Centro de Educación y Cuidado Infantil.
Es el tercer predio que se dona al IMSS por parte del ayuntamiento. La propuesta fue presentada por la síndica Mirna Rendón, secundada por Juanes Carrizales y votada por unanimidad.
En la misma junta la regidora Leticia Barrera se proyectó como morenista de conveniencia y justificó las deficiencias de Comapa, sin argumentar sus dichos.
Lo curioso es que la bancada morenista no entró al quite. La dejaron sola, no respaldaron a Comapa y al final torpemente, pero lo hizo, la apoyó Samantha Rodríguez. Lety ya se ganó un lugar en Morena.
En 1995, cuando salí del periódico El Mañana, Gabriel Ramírez Ortiz me invitó a integrarme al noticiero de radio que dirigía José Manuel Abdala y de la Fuente, a pesar de que lo mío era el periodismo escrito.
Fue una etapa bonita, Abdala fue un jefe protector, respetuoso de nuestro trabajo y le gustaba la convivencia. Cada mes, a los reporteros y colaboradores nos invitaba a cenar y a beber, si les gustaba el alcohol. Pero, además, al terminar la cena nos entrega un bono económico, dos o tres mil pesos, de la época, que salían de sus comisiones, pues era muy bueno para vender publicidad.
A Abdala lo conocí años antes de que ingresara a la radio, cuando se dedicaba al comercio y teníamos un amigo común, Alejandro Hernández que en 1987 me convenció de irme a trabajar a la Ciudad de México, pero solo aguanté cuatro años.
Si no tengo quejas del Abdala de esa época, menos de Gabriel Ramírez, al que le gustaba la chorcha y la convivencia. Es de esos personajes que dejan un recuerdo indeleble.
Todo lo anterior viene a colación porque hoy es el cumpleaños luctuoso de José Manuel. Un abrazo hasta el cielo.
