POR LA LIBRE
Por Edelmira Cerecedo García
CARMEN LILIA APUESTA POR LA EDUCACIÓN: DOS AÑOS DE LA PREPARATORIA UAT
Más de 430 estudiantes, una inversión municipal superior a los 118 millones de pesos y una alianza con la Universidad Autónoma de Tamaulipas colocan a la Preparatoria UAT Nuevo Laredo entre los proyectos educativos emblemáticos del gobierno de Carmen Lilia Canturosas Villarreal.
La educación también es una decisión política. Y en Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas Villarreal decidió ponerle dinero, infraestructura y una alianza universitaria a esa apuesta.
La Preparatoria UAT Nuevo Laredo cumple dos años y el aniversario sirve para poner sobre la mesa una obra que va más allá de la construcción de un plantel: se trata de ampliar las oportunidades de los jóvenes de una ciudad fronteriza donde el crecimiento económico necesita ir acompañado de formación académica.
No es un proyecto menor. Es la primera preparatoria autosustentable de Tamaulipas, cuenta con instalaciones modernas y nació de la colaboración entre el Gobierno Municipal y la Universidad Autónoma de Tamaulipas, encabezada por el rector Dámaso Anaya Alvarado.
El municipio construyó la infraestructura y la puso a disposición de la UAT para su operación educativa. Una fórmula que vale la pena destacar porque reúne recursos públicos, capacidad académica y un objetivo común: ofrecer más alternativas a los estudiantes.
UNA INVERSIÓN QUE TIENE NOMBRE Y APELLIDO
Más de 118 millones de pesos de inversión municipal acumulada respaldan este proyecto, que cuenta con aulas, laboratorios, talleres, cancha techada, paneles solares y un sistema de tratamiento de aguas residuales.
Pero el dato que mejor explica su utilidad es la matrícula: más de 430 estudiantes cursan ahí su bachillerato.
Detrás de cada uno hay una familia que espera que sus hijos lleguen más lejos. Padres que hacen cuentas para sostener sus estudios, jóvenes que quieren entrar a la universidad y muchachos que buscan prepararse para conseguir un mejor empleo.
La política pública cobra sentido cuando consigue acercarse a esas necesidades cotidianas.
Carmen Lilia ha incorporado la educación a los ejes visibles de su administración mediante becas de excelencia, apoyos deportivos y culturales, la Beca Juntos por la Titulación Profesional y el programa Conéctate al Futuro, dirigido a estudiantes universitarios.
No significa que todos los problemas educativos estén resueltos. Significa que existe una línea de trabajo que debe sostenerse, evaluarse y ampliarse para que más jóvenes puedan aprovecharla.
La diferencia está en no dejar la educación reducida a una promesa de campaña.
LA UAT TAMBIÉN GANA TERRENO EN LA FRONTERA
El aniversario reconoce igualmente el papel de la Universidad Autónoma de Tamaulipas. La institución amplía su presencia en Nuevo Laredo y fortalece su relación con un gobierno municipal que destinó recursos a construir el plantel.
El rector Dámaso Anaya Alvarado tiene en este proyecto un ejemplo de colaboración institucional que puede generar beneficios más allá de una administración.
Cuando municipio y universidad trabajan en una misma dirección, la inversión pública puede convertirse en capacidad educativa y en nuevas posibilidades para los estudiantes.
Ese es el punto central: no se trata de repartir reconocimientos entre funcionarios, sino de conseguir que las instituciones hagan su trabajo y que la población reciba los beneficios.
Para Carmen Lilia, además, el segundo aniversario representa una oportunidad para mostrar continuidad. La obra no se quedó en el anuncio ni en la inauguración; hoy tiene estudiantes y cumple una función educativa.
En política, esa diferencia cuenta.
SEGURIDAD Y EDUCACIÓN, DOS ASUNTOS QUE PESAN EN NUEVO LAREDO
La otra variable que importa en el presente de la ciudad es la seguridad.
Nuevo Laredo arrastra una historia complicada en esta materia y sabe perfectamente lo que significa vivir con incertidumbre. Por eso, cualquier mejora en la percepción ciudadana merece atención, aunque también obliga a mantener los pies en la tierra.
En junio de 2026, la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del INEGI reportó una percepción de inseguridad de 26.5 por ciento en Nuevo Laredo, frente al 34.8 por ciento registrado tres meses antes. El resultado colocó a la ciudad entre las de menor percepción de inseguridad del país y en la mejor posición de Tamaulipas dentro de ese indicador.
Es un avance que debe reconocerse sin convertirlo en una declaración de victoria definitiva. La seguridad se mide en la vida diaria, en la confianza de las familias y en la capacidad de las autoridades para mantener resultados.
Para una ciudad fronteriza que busca atraer inversiones y generar empleos, la tranquilidad también forma parte de las condiciones necesarias para crecer.
Y la educación entra en esa misma conversación: una ciudad que ofrece alternativas a sus jóvenes fortalece sus posibilidades de desarrollo. Una ciudad que trabaja para recuperar la confianza crea mejores condiciones para que esas oportunidades rindan frutos.
Son responsabilidades distintas, pero ambas forman parte de la calidad de vida que la población exige.
CARMEN LILIA Y LOS RESULTADOS QUE BUSCAN PERMANECER
El Gobierno de Carmen Lilia Canturosas tiene en la Preparatoria UAT un proyecto que puede defender con datos: inversión, instalaciones, matrícula y colaboración institucional.
Ahora el reto es mantener esa apuesta, garantizar la calidad educativa y conseguir que cada generación encuentre mejores condiciones para continuar sus estudios.
Porque construir una escuela es una parte del trabajo; lograr que sus estudiantes aprendan, terminen el bachillerato y tengan oportunidades para seguir avanzando es la parte que termina de darle valor a la inversión.
En esa tarea, la alianza con la UAT será fundamental.
A dos años de su apertura, la preparatoria representa una de las apuestas educativas que distinguen la gestión municipal de Nuevo Laredo. Su importancia no radica solamente en ser la primera autosustentable de Tamaulipas, sino en lo que puede aportar a una ciudad que necesita preparar a sus nuevas generaciones para competir y salir adelante.
Carmen Lilia decidió invertir en ese futuro. Los resultados deberán seguir midiéndose en las aulas, en la preparación de los estudiantes y en las oportunidades que consigan abrirse para ellos.
Porque una obra pública puede sumar millones a una estadística, pero su verdadero valor se demuestra cuando le sirve a la gente.
Y en educación, ese resultado tiene una medida muy clara: que más jóvenes puedan estudiar, terminar su preparación y aspirar a una vida con mayores posibilidades.
Se lo dejo de tarea.
