Columna Opinión Económica y Financiera/ “TAMAULIPAS Y ALTAMIRA: NUEVA ETAPA Y RETOS PARA CONSOLIDAR EL DESARROLLO”

Eduardo Pacheco
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Dr. Jorge A. Lera Mejía. Especialista en políticas públicas y en desarrollo Pymes.

La incorporación de la maestra Anabell Flores Garza a la Secretaría de Economía de Tamaulipas, por designación del gobernador Américo Villarreal Anaya, representa una oportunidad para imprimir mayor dinamismo a la política económica estatal. Su experiencia de más de doce años en atracción de inversiones, desarrollo industrial y comercio exterior constituye una plataforma favorable para fortalecer los resultados de la administración estatal.

El desafío consiste en transformar el tiempo restante del gobierno de la transformación en una etapa de consolidación productiva, generación de empleos formales, diversificación industrial y fortalecimiento de las empresas tamaulipecas.

1. PYMES: EL MOTOR INTERNO DEL DESARROLLO.

La primera prioridad debe ser fortalecer a las pequeñas y medianas empresas mediante capacitación empresarial, digitalización, asesoría fiscal, simplificación administrativa y apertura inmediata de negocios. Se propone relanzar “Hecho en Tamaulipas” y organizar “Foros PyME regionales” para vincular proveedores locales con maquiladoras, grandes industrias, empresas energéticas y dependencias públicas estatales.

La meta debe ser convertir a las PYMES en proveedoras efectivas, no solamente participantes de exposiciones comerciales. Para ello, es indispensable establecer directorios de necesidades de compra, certificaciones de calidad y contratos de proveeduría.

2. TAMAULIPAS EXPORTA: INTERNACIONALIZAR A LOS EMPRENDEDORES.

Se propone crear o fortalecer el programa “Tamaulipas Exporta”, con financiamiento accesible, capacitación aduanera, acompañamiento logístico y asesoría para certificaciones internacionales. Las empresas agroindustriales, manufactureras y de servicios deben incorporarse progresivamente a las cadenas de exportación, aprovechando la infraestructura fronteriza, portuaria y ferroviaria.

3. REACTIVAR LA INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA.

El nearshoring representa una oportunidad que Tamaulipas todavía debe aprovechar con mayor intensidad. Se requiere una estrategia profesional de promoción internacional, con una cartera de proyectos ejecutivos, disponibilidad de terrenos industriales, energía, agua, infraestructura logística y certeza regulatoria.

La Secretaría debe establecer una “Ventanilla única de atención a inversionistas” y dar seguimiento personalizado a cada proyecto hasta concretar su instalación y generación de empleos.

4. PRIORIZAR LA INVERSIÓN NACIONAL DIRECTA.

La inversión mexicana debe recibir especial atención. Se propone atraer capitales nacionales hacia los sectores agrícola, ganadero, agroindustrial, eléctrico-electrónico, automotriz, médico, turístico, aeroespacial, farmacéutico y energético.

También deben abrirse oportunidades en energías eólicas y solares, microprocesadores, tecnologías de información, centros de datos e inteligencia artificial.

Los polos de desarrollo deben convertirse en plataformas de inversión productiva, innovación y empleo especializado.

5. FONDO TAMAULIPAS Y EMPLEO FORMAL.

El “Fondo Tamaulipas” debe recuperar un papel protagónico mediante créditos blandos, financiamiento a la palabra con mecanismos responsables de evaluación y garantías que faciliten el acceso de emprendedores al sistema bancario.

La prioridad será convertir negocios informales en unidades económicas registradas, con seguridad social, capacitación y acceso a mercados.

Cada programa deberá contar con metas de créditos otorgados, empresas formalizadas y empleos permanentes creados.

6. DESARROLLO ECONÓMICO POR REGIONES.

La estrategia debe reconocer la diversidad productiva estatal:

Frontera norte: Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros deben consolidar logística, comercio exterior, manufactura, electromovilidad y proveeduría industrial.

Zona centro: Ciudad Victoria debe fortalecer servicios profesionales, educación superior, tecnologías digitales, administración pública y emprendimiento.

Zona Huasteca y conurbación sur: Tampico, Madero, Altamira y municipios vecinos deben impulsar turismo, servicios médicos, comercio, industria energética y logística portuaria.

Zona agropecuaria y granero: San Fernando, Valle Hermoso, Río Bravo y municipios agrícolas requieren agroindustria, almacenamiento, comercialización y tecnificación.

Zona citrícola: Güémez, Padilla, Hidalgo y la región de Jaumave deben avanzar en transformación, empaque y exportación de cítricos.

Zona cañera: El Mante y Xicoténcatl requieren modernización agroindustrial, aprovechamiento de subproductos y diversificación de cultivos.

Zona ganadera: Aldama, González, Tula y regiones rurales deben fortalecer sanidad, genética, engorda, procesamiento y comercialización pecuaria.

7. ALTAMIRA: EL NUEVO POLO DEL DESARROLLO ECONÓMICO PARA EL BIENESTAR.

Altamira merece un capítulo especial. Su incorporación al programa nacional de Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar representa una oportunidad histórica para Tamaulipas. Su puerto industrial, conectividad carretera y ferroviaria, disponibilidad de infraestructura energética y presencia de conglomerados industriales ofrecen ventajas para atraer inversiones nacionales y extranjeras.

La Secretaría de Economía debe construir una agenda conjunta con el Ayuntamiento que encabeza el doctor Armando Martínez Manríquez, el Gobierno Federal, la ASIPONA, AISTAC y los empresarios de la región.

La prioridad será acelerar la instalación de nuevas industrias, fortalecer la proveeduría local y desarrollar cadenas de valor en petroquímica, energía, manufactura, logística, alimentos y servicios especializados.

También debe aprovecharse el potencial de proyectos energéticos, particularmente gas natural, electricidad, energías limpias y nuevas tecnologías industriales. El objetivo es que el crecimiento de las grandes empresas se traduzca en oportunidades para las PYMES de Altamira, Ciudad Madero, Tampico y el resto del sur tamaulipeco.

El Polo debe medirse por inversiones concretadas, empleos formales, salarios competitivos, empresas proveedoras incorporadas y bienestar para las familias.

Altamira puede convertirse en el principal laboratorio de desarrollo industrial sostenible del estado y en una plataforma estratégica del Plan México.

CONCLUSIÓN

La nueva Secretaría de Economía tiene la oportunidad de convertir los últimos años del gobierno de Américo Villarreal Anaya en una etapa de resultados verificables. Se necesita coordinación entre gobierno, universidades, empresarios y municipios, con indicadores públicos trimestrales y metas regionales.

La transformación económica de Tamaulipas no debe medirse únicamente por los anuncios de inversión, sino por su capacidad para generar empresas, exportaciones, empleos formales, innovación y mejores ingresos familiares.

El reto de Anabell Flores Garza es pasar de la promoción económica a la consolidación de un modelo de desarrollo sostenible, incluyente y territorialmente equilibrado.

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