PRESENCIA
POR ANA LUISA GARCÍA G.

— Ni fácil, ni rápida la transición en el STPRM
— Error de Durazo, no hay déficit de policías

1.- Para quienes conocen el funcionamiento de Pemex y el papel que juega su sindicato dentro de esa industria estratégica en el país, cuya producción podía paralizar al sector productivo (ya lo vimos en el primer golpe contra el huachicoleo, la salida de Carlos Romero Deschamps sólo podía hacerse mediante uno o varios elementos de transición capaces de mantener la tranquilidad en las 36 secciones del STPRM (Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana).

Por lo pronto se eligió para sustituirlo a un elemento cercano a Romero y que tiene conexión con todos los secretarios generales de esas secciones sindicales, ese elemento es Manuel Limón Hernández, actualmente diputado federal (PRI) y extesorero del STPRM de 2007 a 2018, once años en los trabajó en el equipo de Romero Deschamps, conoce a los secretarios general de las 36 secciones, cada una de estas parcelas de poder son fundamentales para mantener la tranquilidad y orden tras la renuncia de Carlos Romero Deschamps.

Por lo pronto se cumplió con esa primera condición que puede facilitar la transición sindical, pero que a diferencia de los relevos del pasado, Sebastián Guzmán Cabrera que ascendió tras el “Quinazo” y se mantuvo 4 años, luego le sucedió Romero Deschamps en 1993 durante el gobierno de Carlos Salinas. Obviamente estos dos elementos fueron producto del dedazo presidencial.

Hoy las circunstancias son muy diferentes a las del Quinazo en que los trabajadores solo cambiaron de amo, pero prevaleció el mismo sistema. A partir de 2018 hay intranquilidad en las bases, sobre todos los que están en vías de jubilarse porque temen que sus percepciones no sean tan generosas como lo son ahora para los pensionados y que de un “manotazo”, borrón de las conquistas sindicales y nuevos acuerdos.

Por otra parte las ambiciones por el control del sindicato pueden desbordarse en un momento dado, los trabajadores no están acostumbrados a conducirse en libertad, eso incluye elegir líder, están acostumbrados a ir a la cargada, nadie garantiza que pueda haber candidato de unidad, y Limón Hernández es el relevo para la ocasión y puede jugar un papel como el de Guzmán Cabrera, de transición y mantenerse por un lapso breve mientras se construye las bases para un verdadero cambio.

La aparente tranquilidad de este primer paso, no garantiza que sea permanente, entre más pase el tiempo se despertarán las aspiraciones personales.

Obviamente el o los nuevos dirigentes, no tendrán acceso a las millonadas que sus antecesores, pero no deja de ser apetecible la secretaría general del STPRM.

2.- El relevo de Romero Deschamps, Manuel Limón Hernández se desempeñó como secretario del Consejo General de Vigilancia del Comité Ejecutivo General el sindicato petrolero, de 1995 a 1996 y de 1997 a 2006 ocupó la presidencia del Consejo, pero en 2002 tuvo que ampararse contra una orden de aprehensión, acusado de presunta participación en el desvío de mil 500 millones de pesos del sindicato a la campaña de Francisco Labastida a Presidente de la República en el año 2000, un capítulo conocido como “Pemexgate”.

Esos son los datos que dibujan el horizonte en el que se está dando esta transición en el STPRM, que ayer miércoles celebró la asamblea extraordinaria donde por una parte se elegiría al sustituto de Carlos Romero, cuyo periodo concluye hasta 2024 y por otra parte sesionaba el Consejo General de Vigilancia para el trámite de la renuncia anunciada desde el jueves pasado.

Pese a los trascendidos, la prensa nacional se mantuvo con cautela, hubo escepticismo sobre la renuncia porque los que le entienden al tema, saben que no es fácil, que con el cambio de dirigente sea interino, provisional o como lo marquen los estatutos se pueden derivar acontecimientos insospechados que impacten en el funcionamiento de tan importante industria.

El tan esperado proceso de fiscalización de Romero Deschamps puede desilusionar a mucha gente, pero habrá mucho ruido durante los próximos días en torno a la carpeta de investigación ya existente.

3.- El déficit de policías estatales dado a conocer por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, son cifras no actualizadas y presentan un sexenio o más de retraso, y los gobiernos estatales ya están aclarando las erratas de la 4ª Transformación. En el caso de Tamaulipas se cumple con el estándar establecido por la ONU de disponer 1.8 policías por cada mil habitantes acreditados, asegura el subsecretario de Operación Policial de Seguridad Pública, Jorge Ontiveros Molina.

No sólo las cifras de Tamaulipas fuero desvirtuadas, está el caso de Guanajuato donde el gobernador Diego Sinhué Rodríguez, declaró que los mil 200 policías que refiere la autoridad Federal corresponde a la realidad de hace 7 años, es decir de 2012, hoy su entidad dispone de 3 mil 500 elementos.

Retomando el caso de Tamaulipas, la entidad cuenta actualmente con 4 mil 900 policías, acreditados por la Universidad de Justicia de Seguridad Pública, la meta que se habían fijado para el final de sexenio era de 6 mil elementos, sin embargo se está contemplando elevarla con mil elementos más en virtud de los periodos vacacionales cuando hay que reforzar la vigilancia, así como en la celebración de eventos extraordinarios como lo es ahora la Feria, cubrir vacaciones e incapacidades del personal.

Así las cosas algo no marcha bien en las oficinas del secretario Durazo.