¿GOLPEADOR DE HOMOSEXUALES A MORENA?

Eduardo Pacheco
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Hipódromo Político
Por Carlos G. Cortés García

Estamos en tiempos electorales. Y en la cara de cada quien podemos tener un virtual candidato a integrarse al Congreso de Tamaulipas a partir del próximo primero de octubre, después de haber salvado, claro está, la elección del domingo dos de junio.

Pero antes, quienes aspiren a ser parte de ese cuerpo colegiado deberán buscar cualquiera de las dos vías para acceder al proceso electoral que contempla nuestra constitución y las leyes electorales: o participas vía la nominación por parte de un partido político o participas por la vía de candidatura independiente.

Hoy acceder al poder por cualquiera de las dos vías es harto complicada, porque los ciudadanos ya aprendimos a utilizar la herramienta que tenemos a la mano que es la credencial de elector. Y así ha quedado demostrado en algunos procesos electorales donde la sociedad está harta del status quo, como es el caso de Nuevo León, en donde accedió al poder un candidato independiente, “El Bronco”, quien en el ejercicio del poder ha decepcionado a quienes lo eligieron. Y con la decisión, los neoleoneses decidieron terminar con el abusivo reinado del entonces gobernador, Rodrigo Medina de la Cruz, aunque hoy esos mismos ciudadanos que votaron en contra del PRI desean votar para terminar con el gobierno de “El Bronco”, quien acabo por exacerbar a la sociedad.

Con su estilo dicharachero, desparpajado y barbaján, Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón dio en la torre con esta figura de candidato independiente, al pasarse por el arco del triunfo la promesa de campaña de que no buscaría ser presidente de México. Y llegado el momento de la elección presidencial de 2018 fue lo primero que hizo, a pesar de tener un desastre en el estado y de haberse confrontado con todos.

Hoy queda claro, pues, que los ciudadanos ya no estamos dispuestos a escuchar el canto de las sirenas, lo que significa que tenemos la capacidad de decidir por quien queremos votar. Por esta razón, Andrés Manuel López Obrador llegó a la presidencia de México con una histórica cantidad de votos, superior a los 30 millones de sufragios. Sin embargo, ese bono democrático está sujeto a los buenos resultados.

Y hago esta reflexión, porque hay quienes ejerciendo su derecho al chapulineo, justo pero no correcto diría la Nana Goya, friegan aquí y después quieren fregar por allá. Ahí el neolaredense Jorge Oswaldo Valdez Vargas, ese que golpeó sin misericordia a Fernando Martínez alías “La Mayra”, derivado de una discrepancia político-partidista al interior del PRD, ahora ya feliz y esperando la bendición, anda presumiendo que es parte del Movimiento de Regeneración Nacional, MORENA, el partido del presidente de la República.

Hay que decir que este personaje, Valdez Vargas, ha sido un abusivo del poder y del presupuesto cuando fue diputado local, cuando fue una triste caricatura de candidato al Gobierno de Tamaulipas en 2016, y cuando fue un desdibujado dirigente perredista.

Valdez se sirvió de los recursos públicos y electorales, siempre que pudo, y no pasó de gestiones mediocres, sin pena ni gloria. Porque hay que recordar que este gris personaje, fue presidente de la Comisión de Seguridad Pública del Congreso Local, al amparo de su padrino Egidio Torre Cantú, y precisamente ocupó ese cargo cuando los indicadores en el tema fueron los peores que vivió Tamaulipas. Y claro, si a Egidio le importaba un rábano la seguridad de los tamaulipecos, a Valdez Vargas le importaba menos que eso.

Asimismo, cuando Valdez Vargas fue candidato a gobernador del estado, su campaña dejó mucho que desear, triste, mal planeada y sin rumbo. Se dedicó a sólo ofender solamente a quien iba a la cabeza de la contienda, me imagino que por consejo de “sus patrocinadores”, y las propuestas no aparecieron por ningún lado, salvo tristes ocurrencias que no convencieron a nadie, ni a él.

Por ello, creo que los partidos políticos que participen en la contienda electoral tienen que valorar bien a quienes van a apoyar para competir en la elección de junio próximo, porque poner sus esperanzas en personajes del tipo de Jorge Oswaldo Valdez Vargas, van a poner su marca al filo de la navaja. El neolaredense es un perdedor, y nunca, salvo con una oportunidad plurinominal que no se ve en el horizonte, habrá de volver a pisar el Congreso de Tamaulipas.

PD. 1. No podemos perder de vista entre las circunstancias que rodean la elección de junio próximo, que al día de hoy el Partido Acción Nacional lleva la delantera en la contienda electoral: primero, porque Acción Nacional es gobierno en Tamaulipas, y en ese mismo tenor gobierna los municipios más importantes de Tamaulipas. Segundo, porque el PAN es mayoría en el Congreso local y el liderazgo de Glafiro Salinas Mendiola ha dejado un buen sabor de boca; y tercero, no podemos perder de vista que hay un buen trabajo del gobierno de Francisco García Cabeza de Vaca quien logró, sólo por poner un buen ejemplo, despedir a la tenencia en Tamaulipas, lo que ha permitido fortalecer las finanzas familiares de los tamaulipecos.

PD. 2. En Tampico, en el Distrito 21, suena muy fuerte que el candidato del PRI a la diputación local será Ricardo Garza Narváez, quien tiene una larga trayectoria de más de 30 años en el tricolor y como servidor público. Y no es ningún improvisado en las cuestiones de la política. La elección no estará fácil y los partidos requieren candidatos fuertes y consistentes para lograr un buen resultado electoral.

Gracias por recibirnos. Sus comentarios son bien recibidos en nuestro correo electrónico hipodromo.politico@gmail.com. Y también estamos en twitter @CarlosCortesMX.

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