Maremágnum
Por Mario Vargas Suárez

En varios espacios como este, he registrado la necesidad de la reflexión en el voto para cualquier tipo de elección. Sobre todo, cuando se trata de los poderes de la Unión, como en el caso del Legislativo.

En teoría los Poderes en México -Ejecutivo, Legislativo y Judicial- son independientes unos de otros. Eso dice no solo el discurso oficial, sino también la misma Constitución General de la República.

Es cierto que el Poder Legislativo es el que diseña, analiza y proyecta el tipo de conducta que debemos asumir los mexicanos. Es decir, hace las leyes. Esto se genera a través de los diputados y senadores.

La teoría legislativa es tan exacta, que permite ver todas las posibilidades para que gocemos de normas conductuales inequívocas, de tal forma que en el país haya un Estado de Derecho realmente democrático.

Insisto, en teoría.

Si una Iniciativa de Ley no se aprueba en la cámara de origen, simple y sencillamente no pasa a la cámara revisora; En caso contrario si en ambos casos se aprueba, se turna al Poder Ejecutivo quien tiene el poder de vetarla. Si fuera el caso, dice la propia constitución, que esa iniciativa tendrá que retornar con las observaciones presidenciales, a la cámara de origen y a la cámara revisora.

Solo en el caso de que ambas cámaras desoigan los puntos de vista que originaron el veto presidencial, entonces el Poder Legislativo ordena al Ejecutivo su publicación y vigencia. Eso dice la ley, sin temor a equivocarme.

En más de ¿60 años? una iniciativa de ley no ha llegado a estos extremos.

El título de hoy: La rectificación se refiere a la adecuación que los senadores (en este caso, Cámara Revisora) hicieron al dictamen que les turnó la Cámara de Origen a la las reformas Constitucionales para creación de la Guardia Nacional en los términos que deseaba el Ejecutivo Federal.

Rectificada la solicitud presidencial en el Senado, y por la prontitud que está pidiendo el de Macuspana, el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Mario Delgado Carrillo, declaró que buscará la dispensa de trámites para discutir y votar en la sesión del 28 de febrero el proyecto de reformas constitucionales y crear la Guardia Nacional.

Explicó el colimense, Delgado Carrillo, que la premura es para darle “…al presidente López Obrador, la posibilidad de tener una institución con alcance nacional, preparación, organización y equipamiento suficiente para enfrentar el fenómeno delincuencial.”

Como si retrasarla obstaculizara cualquiera de los adjetivos que señaló Mario Delgado, quien por cierto añadió “…había informado a la Comisión de Puntos Constitucionales que circuló un dictamen donde se respetan los términos en los que llegó la minuta del Senado de la República…”.

Se infiere entonces que desde ayer, 25 de febrero, en reunión de la Junta de Coordinación Política, se planteó a los coordinadores parlamentarios la dispensa de trámites para que el martes, directo, pase al Pleno el dictamen que ya distribuyó.

Antes de cerrar este espacio, le comento que llamó la atención de propios y extraños, las declaraciones del Dr. Héctor Escobar Salazar, precandidato a la diputación local, de uno de los distritos electorales de Matamoros, cuando anticipa su derrota en la próxima elección.

En un conocido restaurante de la capital tamaulipeca, ante columnistas del estado, el exsecretario de educación dijo “…tal vez no gane, pero voy aprender…” lo que dio cuerda a los compañeros de la pluma y el micrófono para señalar tan importante declaración.

No cabe duda que al Dr. Escobar Salazar le hace mucha falta un asesor que le guíe sobre el sendero político en el que incursiona, porque ni cuando despachó como titular de educación tuvo un jefe de prensa que le sacara de la barranca.

¿Será posible que Acción Nacional haya puesto Héctor Escobar para perder a la diputación local? Sobre todo, porque Matamoros se está invadiendo de Morenos. Y más, que expriístas y expanistas del estado se les están uniendo a ese ¿tsunami electoral?.