CUADRANTE POLITICO—–POR FERNANDO ACUÑA PIÑEIRO———–LOS HUEVOS DE LA SERPIENTE—
Con acciones de franco rompimiento con el proyecto social y político de la Cuarta Transformación, liderado por la Presidenta Sheinbaum, las legisladoras tamaulipecas Casandra Prisilla de los Santos Y Juliana Elizondo Guerra, podrían estar respondiendo a una línea híbrida del morenismo-cabecismo dictada desde Texas, y al servicio del senador José Ramón Gómez Leal.
O bien se preparan para apuñalar a MORENA, desde la penumbra Verde y petista. Ambas hipótesis son verosímiles.
¿El JR sigue tirando piedras y escondiendo la mano?, es una pregunta recurrente que el pueblo tamaulipeco se formula.
Lo anterior trasciende luego de que, existen informes del más alto nivel político, identificando a un grupo de legisladoras y legisladores infiltrados en el Movimiento de Regeneración Nacional. Ellas y ellos están operando ya desde ahora, para buscar descarrilar el proceso interno del 2027. Y desde luego, se perfilan para intentar boicotear la nominación de la gubernatura morenista en el 2028.
Son dos momentos claves, en los que este grupo del morenismo fronterizo ha mostrado los dientes en contra del rumbo trazado desde Palacio nacional. El primero de ellos, ocurrió el once de marzo de este año, cuando las mencionadas legisladoras, votaron en contra de la iniciativa de reforma , enviada por la titular del Ejecutivo federal.
Y el pasado domingo, ambas legisladoras ratificaron en los hechos, su postura desafiante al liderazgo institucional del gobernador Américo Villarreal Anaya, y de la Presidenta Sheinbaum negándose a acudir a la magna concentración para reconocer los primeros dos años del actual gobierno de la república. Mario López la Borrega, tampoco estuvo presente. Y el ex alcalde de Madero Adrián Oseguera, tampoco acudió a dicho evento.
¿Quién es Olga Juliana? Es una dama que hizo la mayor parte de su carrera política en su natal ciudad Guerrero, en la llamada frontera Chica. Fue la coordinadora municipal de SEDESOL y posteriormente alcaldesa de su municipio, en el segundo periodo del sexenio tamaulipeco, presidido por Eugenio Hernández Flores.
Su estrecha relación con el JR, se empieza a forjar, a partir de que ambos comparten un trabajo territorial, especialmente en el distrito II de Reynosa.
Una coyuntura clave de esta simbiosis, se observó en los tiempos en que José Ramón Gómez Leal ocupó la posición de súper delegado de los programas de bienestar.
En esta estructura operacional, Juliana y el JR se beneficiaron mutuamente, utilizando los recursos del gobierno federal, para placearse políticamente en sus proyectos personales. A partir de ahí, Juliana se convirtió en una subalterna de José Ramón , atándose a su proyecto por la gubernatura, de una manera absoluta e incondicional.
De igual manera el vínculo entre Casandra de los Santos y el JR, se fortalece en el periodo 2021-2024, como aliados personales del activismo político-electoral, donde no resolvieron absolutamente nada. Pero sus fotografías en las redes sociales, fueron testimonio de dos campañas oropelescas, que nada le aportaron al pueblo de Tamaulipas.
Otra de las piedras que trae escondidas el JR, es Mario López la Borrega, el ex alcalde matamorense, que según su jefe municipal en el trienio matamorense, fue un burócrata al cual jamás se le vieron alcances políticos de nivel.
Con esa cartuchera quemada, algunos morenistas como el JR y algunos otros buscan hacerle la guerra al actual sexenio de la 4T en Tamaulipas.
Todas y todos ellos forman parte de un triangulo de complicidades que operan desde Reynosa y algunos puntos de la frontera chica.
De manera infructuosa pretenden hacerle el vacío a un gobernador como Américo que acaba de demostrar un poderoso liderazgo político, durante la masiva concentración ciudadana en esta capital, el pasado domingo, en apoyo de la Presidenta Sheinbaum.
Esta facción ambiciosa del poder, será rechazada por el pueblo de Tamaulipas, ya desde la elección de 2027.
Los huevos de la serpiente cabecista disfrazados con la piel de la marca guinda, van a salir derrotados.
