México venció 2-0 a República Checa y terminó la fase de grupos con nueve puntos de nueve posibles
Ciudad de México.- La Selección Mexicana sigue escribiendo páginas inéditas en la Copa del Mundo. El Tricolor derrotó 3-0 a Chequia en el Estadio Ciudad de México y completó una fase de grupos perfecta por primera vez en su historia, al sumar nueve puntos de nueve posibles tras sus victorias sobre Sudáfrica, Corea del Sur y ahora el conjunto europeo.
Era un partido con contextos opuestos. México había asegurado su clasificación desde la jornada anterior,
mientras que Chequia llegaba obligada a ganar para mantener vivas sus aspiraciones de avanzar. Esa necesidad se reflejó desde el inicio.
Durante la primera mitad, los europeos fueron insistentes. Buscaron imponer condiciones mediante centros constantes y pelotas detenidas, explotando su fortaleza física y el juego aéreo. Adam Hlozek y Denis Visinsky generaron las aproximaciones más peligrosas, obligando a la zaga mexicana a mantenerse concentrada. Sin embargo, el equipo de Javier Aguirre resistió el embate, cerró espacios dentro del área y evitó que los checos encontraran claridad frente al arco defendido por Raúl Rangel. México soportó los momentos de presión y encontró la recompensa al inicio de la segunda parte.
Al minuto 55 llegó el gol que cambió la historia del encuentro. Mateo Chávez apareció para definir una jugada ofensiva y marcar el 1-0, anotando uno de los goles más importantes de su joven carrera. El lateral, que recibió la confianza de Aguirre desde el arranque, rompió el equilibrio y encendió a los más de 80 mil aficionados presentes en el inmueble.
Con Chequia obligada a adelantar líneas, México encontró espacios. Apenas seis minutos después, al 61′, Julián Quiñones amplió la ventaja con una definición que dejó prácticamente sentenciado el encuentro. El delantero naturalizado volvió a responder en un escenario importante y colocó el 2-0 que acercó al Tricolor a una noche histórica.
La fiesta quedó completa en tiempo de compensación. Al minuto 90+4, Álvaro Fidalgo, otro de los futbolistas naturalizados que forman parte del proyecto de Javier Aguirre, apareció para firmar el 3-0 definitivo y cerrar una actuación redonda del conjunto nacional.
Uno de los momentos más emotivos llegó en la recta final del encuentro. Aguirre escuchó el clamor de la tribuna y mandó al campo a Guillermo Ochoa para disputar los últimos minutos del partido. El guardameta, presente en convocatorias mundialistas desde Alemania 2006, sumó así participación en una nueva Copa del Mundo y recibió una de las ovaciones más fuertes de la noche por parte de la afición mexicana.
Con el triunfo, México terminó como líder absoluto del Grupo A con nueve puntos, siete goles a favor y ninguno en contra. La selección nacional avanza a los dieciseisavos de final con paso perfecto y a la espera de conocer a su próximo rival en la búsqueda de seguir construyendo una actuación histórica en casa.
