Por José Gregorio Aguilar
Miles de autos chocolate sin título original piden regularización
Miles de propietarios de vehículos de procedencia extranjera se encuentran temerosos porque, aunque intentaron regularizar sus unidades durante el programa federal que concluyó el 31 de diciembre de 2025, no lo lograron al carecer del título original o porque éste presentaba rayaduras u otros detalles.
En entrevista, Benito Villela Sáenz, coordinador estatal de ONAPPAFA Tamaulipas, recordó que copias del título, documentos ilegibles o con tachaduras fueron motivo de rechazo en los módulos del Registro Público Vehicular, situación que en su momento lo denunció reiteradamente.
“Eran detalles insignificantes prácticamente. En los anteriores programas de nacionalización siempre se plantearon alternativas”, afirmó.
El coordinador de ONAPPAFA detalló que en esquemas pasados, a falta del título original, se aceptaba la factura comercial del vehículo, conocida en inglés como bill of sale, o una carta de notario público.
“La otra alternativa que se ofrecía era la de carta del notario público y ahora en el decreto que acaba de culminar nunca se ofreció, nunca se estableció, nunca fue aceptada. Por eso es que quedaron una gran cantidad de vehículos todavía sin regularizar”, puntualizó Villela Sáenz.
El programa de regularización de vehículos usados importados de manera irregular, conocido como “autos chocolate”, concluyó de manera definitiva el 1 de enero de 2026 por decreto de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 2025. Durante su vigencia, permitió la legalización de más de 2.5 millones de unidades mediante un pago único de 2,500 pesos.
Villela Sáenz indicó que ONAPPAFA continuará las gestiones ante la oficina de la Presidenta de la República para que el programa continúe, pero bajo el esquema de pedimento de importación definitiva.
El planteamiento de la organización es que el proceso se realice con impuestos económicos y accesibles a la economía de las familias mexicanas, con un costo similar al del decreto anterior.
“Que se considere el nivel que tenía el anterior decreto, que eran los 2,500 pesos para el trámite de regularización, que sea así, igual en ese nivel para el trámite de importación definitiva que se nos está planteando”, explicó.
Además, la organización solicita que se elimine la lista de precios estimados por parte de la Secretaría de Hacienda y que se establezca el valor factura del vehículo para el cálculo de los impuestos.
“Vamos a seguir insistiendo para que el programa continúe y que sea accesible”, concluyó el coordinador estatal.
Actualmente, la única vía legal para importar vehículos usados es a través de aduana, con el pago de impuestos correspondientes conforme al decreto de 2011, proceso que, de acuerdo con organizaciones, resulta incosteable para la mayoría de los propietarios.
