FAENA EN CANALPor: Evaristo Benitez Castro
Ningún Rector está a salvo:
ANUIES.
Leí con mucha atención (la poca que todavía tengo), la entrevista que publica hoy el periódico mexicano El Universal, al Secretario General de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), Doctor en Política Criminal, Luis Armando González Placencia.
El eje sobre el que gira la entrevista es el procesamiento judicial, con un inevitable tufo político-partidista, del Rector de la Universidad Autónoma de Campeche; si bien ya otros Rectores de universidades públicas han sido acusados- juzgados por la supuesta comisión de diferentes delitos (instituciones de EDOMEX, Guadalajara, Michoacán, Puebla, Oaxaca, etcétera) lo que quiero resaltar es lo inédito de que el Secretario General de la ANUIES en turno (o sea el “jefe” de la organización reguladora de las universidades públicas) reconozca abiertamente que ha CONCLUIDO la era de impunidad de Rectores tranzas, al menos en el papel; es obvio entonces que admitió sin pudor su existencia, pues no puede terminar algo que no ha comenzado.
Fue inevitable, al leer la nota en cita, reflexionar sobre lo que ha ocurrido en la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) desde hace por lo menos cinco lustros; como Rectores y Directores de por lo menos cinco Escuelas y Facultades, que han saqueado sin compasión a su institución les ha sido posible juntar un patrimonio que incluye edificios, fábricas, ranchos y franquicias comerciales, incluso invertir en dólares en bancos de los EUA.
Y por desgracia no es muy inteligente acusar a los gobiernos pasados del PRIAN como protectores de Rectores tranzas: los que hoy tienen la protección de MORENA han superado con creces a sus maestros tricolores y azules.
¿La nueva línea de la ANUIES es limpiar a las instituciones que están bajo su tutela organizacional?.
¿La postura de la ANUIES es una ficticia justicia, para tapar un asunto político entre gobernadora de Campeche y su Rector?.
Seguramente a medida que pasen los días sabremos mas detalles del asunto; pero no estaría de más que los grupos internos que quieren un cambio académico VERDADERO en los 26 o 27 planteles de la UAT, se organicen para lo que viene cíclicamente cada seis años: tiempos políticamente convulsos, derivados de las elecciones constitucionales del 2027 y 2028.
La UAT es una caja de resonancia que puede REPRODUCIR tanto las malas como las buenas vibras del régimen gubernamental en turno.
