Por: Amir Yusself Pacheco García

Pues bueno esta vez me toco la suerte de regresar después de varios años a Tula, Tamps. un pueblito muy colorido a como lo recordaba, es justo destacar que tenia sin ir para allá al menos 6 años.

Para mi sorpresa me encontré con unas calles muy bien cuidadas a pesar de ser empedradas, de la limpieza uff ni hablamos, un pueblo totalmente cuidado en los más mínimos detalles.

Cada casa, cada negocio pintado y restaurado, siguiendo muy bien la línea de un Pueblo Mágico, hay que mencionar que Tula ostenta el titulo desde el 2011, en reconocimiento a su valor cultural y turístico. Destacan, entre otras cosas, las artesanías de la región (la “cuera”, vestimenta típica de Tamaulipas, es originaria de Tula), la arquitectura del periodo del porfiriato, y el saludable clima de la región.

Y pues bueno, como íbamos de paso nos fuimos directo a lo que nos interesaba y si como lo piensan nos abalanzamos sobre la comida, para esto no hay mejor lugar que el mercado, así que dirigimos nuestros paso directo a mercado municipal no si antes tomarnos un par de fotos en la iglesia de San Antonio de Padua, la cual fue construida en el siglo XVIII y la cual ostenta un reloj en la torre el cual fue adquirido en la época del Porfiriato, con el apoyo ni mas ni menos de la esposa del Presidente Porfirio Diaz “Carmen Romero Rubio”

Pero hasta aquí de un poco de historia y vámonos como gorda en tobogán directo a lo que nos interesa y pues bueno después de su respectivo rondín en el mercado del ayuntamiento, nos decidimos por en negocio “Fonda de Doña Mica” y esto fue por que nos recomendaron mucho el “Atole de Teja” el cual esta elaborado a base de una semilla mas pequeña que la de girasol.

Así que nos decidimos a emprender tal travesía con Doña Mica que nos contaba que ella tiene 20 años los cuales ya casi son una tradición en el pueblo y los deleita con gorditas, platos de guisos, un café de olla que no tiene progenitora y un delicioso atole de teja, así como las típicas enchiladas tultecas y como entre gorda y gorda la verdad se asoma, nos aventamos nuestro respectivo chal y ya en una sobremesa acogedora nos platicaba como hacía unos encurtidos de chile quipin, perooo que tenían que ser de cierta parte de la localidad si no no tenían el mismo sabor, también nos comentó que con ese mismo chile elaboraba una salsa para su negocio y lamentablemente nos informó que no vendía los encurtidos, que solo eran para el consumo del negocio.

Y pues bueno ya entrado en la platica y antes de que nos agarrara el mal del puerco, se nos ocurrió pasear y preguntar a las personas ¿que como veían el pueblo? ¿Que como les había ido con este tema de la pandemia? Y que cual era su opinión en base a la administración local comparada con las anteriores.

Vaya, pero vaya sorpresa que nos llevamos, pues nos platicaron que este tema de la contingencia ya iba bajando y por ende las personas empezaban a visitar una vez mas Tula lo que se traduce a una derrama económica en la localidad y pues en cuanto al tema de la administración actual, no informaron que es muy diferente a todo lo que conocían, lo cual despertó mi duda, ¿Cómo diferente? Les pregunte, las respuestas fueron duras y certeras,

“esta administración esta muy cercana a su gente” y para no hacer tan largo el rollo, nos dijeron que a diferencia de los pasados burócratas, las personas que actualmente llevan las riendas del municipio si se preocupan por su gente, tienen una atención uno a uno y lo mas importante, sin “distinción” ósea que a ellos no les importa que bandera partidista porten, ya que su trabajo es para Tula y los Tultecos.

Así que ya saben si tienen una vuelta al 4to distrito dense una vuelta con Doña Mica en los pasillos del Mercado del Ayuntamiento, les prometo que no se van a arrepentir.