Pequeño comercio se defiende: “La salud es nuestro principal capital de trabajo”
Por José Gregorio Aguilar
La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) rechazó que los micro y pequeños negocios sean responsables de los problemas de salud pública en México.
Su dirigente, Cuauhtémoc Rivera, aseguró que los tenderos venden productos legales que responden a la demanda de los consumidores y que la verdadera dificultad radica en la falta de seguridad social y apoyos gubernamentales para más de 4 millones de negocios en el país.
“Vendemos productos legales, lo que la gente demanda. Nadie va a cambiar sus hábitos por castigos o amenazas; el cambio real viene del convencimiento y la voluntad de recuperar la salud como herramienta fundamental de vida y trabajo”, afirmó Rivera.
ANPEC presentó datos de la Encuesta Nacional de Salud, que contradicen la narrativa oficial de que los comerciantes tienen hábitos más dañinos que el promedio nacional. Según el estudio, el sobrepeso en el sector alcanza el 56.3%, frente al 70% nacional, mientras que el consumo de bebidas azucaradas se sitúa en 31%, prácticamente igual al promedio nacional de 29%.
Rivera subrayó que la salud es el principal “capital de trabajo” de los comerciantes, quienes carecen de seguridad social y enfrentan múltiples dificultades para sostener sus negocios. “No tenemos acceso a servicios médicos ni prestaciones. Nuestra salud es lo único que nos permite seguir trabajando”, señaló.
Desde hace cuatro años, ANPEC impulsa el programa Vida Saludable REDtrastienda, enfocado en la educación y capacitación para mejorar hábitos de vida sin imposiciones. El esquema busca equilibrar el metabolismo de los comerciantes y fomentar prácticas saludables desde la información y la voluntad propia.
El dirigente advirtió que responsabilizar al pequeño comercio de la crisis de salud es una narrativa equivocada que desvía la atención de los problemas estructurales: inflación, desigualdad alimentaria y ausencia de políticas públicas efectivas. “La salud no se construye con prohibiciones, se construye con datos y con educación”, concluyó
