Ciudad Victoria.- El diputado de Nuevo Laredo, Sergio Arturo Ojeda Castillo presentó una reforma al artículo 32 de ley de las niñas, niños y adolescentes de Tamaulipas, para garantizar los derechos y la no discriminación de los niños y niñas cuyas madres se encuentran en reclusión, tanto de los que viven con ellas en los centros penitenciarios, con familiares, o bajo tutela del Estado.

Antes de la reclusión, estos niños suelen enfrentar factores estresantes como violencia, exposición a actividades delictivas y pobreza extrema. Cuando la madre es encarcelada, aumenta el riesgo de que sus hijos desarrollen problemas sociales, emocionales y académicos, y experimenten sentimientos negativos como tristeza, ansiedad, miedo, vergüenza e inseguridad.

«Ahora bien, la reinserción social de las personas privadas de libertad busca reducir la reincidencia, disminuyendo factores de riesgo y fortaleciendo factores protectores para su incorporación a la sociedad. Esto se logra con intervención efectiva desde el ingreso al centro penitenciario hasta el acompañamiento post penitenciario, contribuyendo a una sociedad más segura y respetuosa de los derechos».

Dió a conocer que de los cinco CEDES que existen en Tamaulipas, los ubicados en Reynosa, Matamoros, Ciudad Victoria y Altamira cuentan con población femenil, por lo cual, solo en el CEDES de Nuevo Laredo no hay población infantil con sus madres.

Los niños de madres encarceladas viven en una situación de invisibilidad, creciendo en un entorno aislado de la sociedad. Su desarrollo se ve afectado, y la separación abrupta de sus madres puede generar discriminación y estigmatización hacia ellos.

Se propone que las autoridades estatales y municipales, en el ámbito de sus respectivas competencias, están obligadas a tomar las medidas necesarias para prevenir, atender y sancionar los casos en que niñas, niños o adolescentes se vean afectados por: La incitación o coacción para que participen en la comisión de delitos o en asociaciones delictuosas, en conflictos
armados o en cualquier otra actividad que impida su desarrollo integral; y la libertad_ o reclusión de la madre.

Así pues, las autoridades estatales y municipales, en el ámbito de sus respectivas competencias, están obligadas a tomar las medidas necesarias para prevenir, atender y sancionar los casos en que niñas, niños o adolescentes se vean afectados.

En México al 2022, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Tamaulipas ocupa el segundo lugar nacional respecto a la concentración de menores que permanecen con sus madres privadas de su libertad, solo por debajo de la Ciudad de la Ciudad de México.

Explicó Sergio Ojeda Castillo que es fundamental garantizar el derecho de las niñas y niños a mantener vínculos familiares, a través de modalidades alternativas de cuidado, visitas y comunicación constante con sus padres y madres que no viven con ellos, en condiciones seguras, cómodas y frecuentes, mediante reglamentos y protocolos de visitas.

«También es crucial asegurar los derechos, condiciones y apoyo necesario para que las niñas y niños que viven con sus madres en centros penitenciarios de mujeres reciban cuidados cariñosos y sensibles que les permitan alcanzar su máximo potencial.
La evidencia indica que los efectos del encarcelamiento parental sobre el desarrollo infantil se diferencian según cuál sea el progenitor que va a prisión. En comparación con los hijos de reclusos, los hijos de reclusas experimentan más alteración respecto a su cuidado diario, más tensión y más adversidad ambiental (Johnson y Waldfogel, 2002; Murray,».

Reiteró que en ese contexto, se debe garantizar los derechos de los niños con madres en reclusión y se ajusta con varios objetivos de la Agenda 2030 de Naciones Unidas, específicamente:

Objetivo 4. Educación de calidad: Asegurar que los niños y niñas completen su educación primaria y secundaria gratuita, equitativa y de calidad.

Objetivo 5. Igualdad de género: Terminar con las formas de discriminación contra las mujeres y niñas, y promover la igualdad de género.

Objetivo 10. Reducción de las desigualdades: Reducir las desigualdades dentro y entre los países, y promover la inclusión social, económica y política de todos.