
“Tamaulipas enfrenta reto de generar emprendedores y empleos dignos”
Dr. Jorge A. Lera Mejía.
La economía de Tamaulipas destaca por su vocación exportadora, ventajas logísticas fronterizas y un notable potencial energético, aunque enfrenta profundas fallas estructurales, rezagos en el ecosistema empresarial de pymes y alta dependencia del empleo informal como motor de sostén en la mayoría de sus municipios.
Ventajas comparativas: comercio exterior y cruces fronterizos
Tamaulipas es clave en el comercio exterior mexicano, conectando con EE.UU. a través de 17 cruces, entre ellos el de Nuevo Laredo, considerado el de mayor actividad del continente y por donde pasa alrededor del 28% del tráfico comercial TLCAN y casi el 49% de las mercancías de México a EE.UU.
Además, sus puertos como Altamira y Tampico facilitan el comercio marítimo y fortalecen la logística global de la entidad, con exportaciones anuales superiores a 24 mil millones de dólares. Esto representa aproximadamente el 85% del PIB estatal ligado a intercambios de bienes y servicios.
El estado posee una importante capacidad instalada en generación eléctrica, especialmente renovable (eólica y solar), siendo el segundo a nivel nacional en producción eólica, con un crecimiento acelerado entre 2017 y 2024. Hay 13 parques eólicos que suman una capacidad de 1,722 MW, aunque el aprovechamiento aún es insuficiente y se ve frenado por falta de infraestructura y poca vinculación con empresas y pymes locales para aprovechar cadenas de valor ligadas al sector energético.
Fallas estructurales: empleo e informalidad
El modelo tradicional maquilador no ha logrado consolidar una base sólida de innovación, desarrollo industrial ni generación masiva de valor agregado, por lo que no consigue suficiente tracción para transformar el entorno laboral y productivo del estado. Existen más de 8,000 unidades en la industria manufacturera, pero la incidencia en la vida económica de los 43 municipios es desigual y limitada. La generación de empleos formales no cubre la demanda social: en 2025 se registró una disminución de 24.9% en altas ante el IMSS, y el estado no alcanzó el 75% de meta de empleos previstos, con un 45.5% de informalidad no agropecuaria, cifra menor al promedio nacional pero aún muy elevada.
La falta de cultura emprendedora y la débil presencia de pymes dinámicas y competitivas resulta en escaso desarrollo de nuevas industrias y pocos empleadores capaces de ofrecer trabajos formales, con lo cual la informalidad sigue sosteniendo la economía y empleo en la mayoría de los municipios. Solo las ciudades fronterizas y del corredor portuario han visto cierto dinamismo por su posición estratégica, pero el resto del territorio recae en micronegocios informales, el autoempleo y el pequeño comercio.
A pesar de sus ventajas logísticas, comercio exterior y potencial energético, Tamaulipas se ve frenado por la falta de un tejido empresarial fuerte, baja innovación y dependencia del empleo informal, lo que limita el impacto social del desarrollo económico y sustituye el modelo maquilador por una economía de supervivencia en la mayor parte del estado.