El PatinaderoJuan Antonio Montoya Báez
El niño frente a Micky Mouse
El evento de “Difzania” el pasado fin de semana pudo haber pasado por una inocente convivencia social, pero en la política tamaulipeca no existen las casualidades.
Detrás de las risas infantiles, el gobernador AMÉRICO VILLARREAL ANAYA no solo midió su popularidad con éxito, sino que aprovechó el escaparate para lucir a sus “consentidos”, dejando claro quiénes son los ungidos para la recta final del sexenio o para las boletas electorales.
En este “juego de niños”, Américo sacó al escenario estelar a dos piezas clave: la secretaria de Bienestar Social, SILVIA CASAS, y al nuevo “chico maravilla” de su gabinete, KARL BECKER HERNÁNDEZ.
Al titular de Seduma le otorgaron el beneficio de la cercanía absoluta, un gesto que en el lenguaje del poder se traduce como una potencial candidatura para rescatar la capital.
Lo que parecía una carrerita de obstáculos de juguete entre KARL BECKER y el secretario del Trabajo, LUIS GERARDO ILLOLDI, fue en realidad un preludio del choque de trenes que se avecina.
BECKER tomó la delantera con tal facilidad que se dio el lujo de frenar para esperar a un ILLOLDI que se vio falto de condición física y política.
Ambos vienen del Partido Verde; ninguno puede presumir pureza morenista y mucho menos un “americanismo” de cepa, pero están listos para la rebatiña.
El caso de ILLOLDI merece mención aparte, es el hombre del “récord negro”: fue el único candidato de la 4T que logró la hazaña de perder en Tamaulipas frente al panista ÓSCAR ALMARAZ.
Presume sus votos en la zona urbana, pero la realidad es que ni con el “punch” arrollador que traía Andrés Manuel López Obrador pudo ganar. Lo increíble en aquel entonces no era que Morena ganara, sino que alguien fuera tan mal candidato como para perder en medio de semejante ola.
La cantidad de votos que logró ILLOLDI los hubiera obtenido cualquier candidatos que postulará Morena, por lo que no hay nada que presumir, si lo hubiera obtenido como abanderado del PVEM sin coalición o del MC, entonces si debería tener el reconocimiento aunque perdiera la elección.
Rescatado por Lalo Gattás tras su derrota, ILLOLDI pagó el favor con la moneda que mejor conoce: la traición.
Se dedicó a alimentar una rebelión de chismes y rumores para buscar la caída del alcalde de Victoria, mientras escalaba posiciones en el gabinete estatal.
Su influencia fue tal que, al dejar la Subsecretaría de Egresos, logró heredar el cargo como si fuera un feudo familiar, aunque la desconfianza terminó por purgar a su sucesor.
Del otro lado está KARL BECKER, quien ascendió tras el escandaloso cese de KARINA SALDÍVAR en Seduma, envuelta en denuncias de corrupción de empresarios sureños.
BECKER, sobrino del exgobernador Eugenio Hernández Flores, no solo tiene el visto bueno del tercer piso, sino que cuenta con el apellido y el respaldo de una estructura que ya sueña con verlo en la grande.
La carrera en Difzania fue la metáfora perfecta de un gabinete donde la institucionalidad y la obediencia son solo una máscara.
El Gobernador pide calma, pero sus colaboradores están desatados; la verdad es que parece inútil pedirle discreción a quienes ya se ven en la boleta; es como solicitar a un niño en Disneyland que se quede quieto frente a Mickey Mouse.
Las precampañas arrancaron y, en el camino, se van a llevar entre las patas a más de uno que no tenga la condición para aguantar el trote.
El Rector DÁMASO ANAYA ALVARADO prepara la presentación de su segundo informe de labores este próximo miércoles 29 de abril, en punto de las doce horas en el Centro de Excelencia del campus Victoria, y será difundido en vivo por videoconferencia a las facultades, unidades académicas y dependencias de la Universidad, así como por medio de los canales oficiales y redes sociales de la institución.
Bueno, por hoy es todo.
Adiós y aguas con los patinazos…
Adiós y aguas con los patinazos…
Contacto:
patinadero@hotmail.com
EL PATINADERO
LIC. JUAN ANTONIO MONTOYA BAEZ
LIC. JUAN ANTONIO MONTOYA BAEZ
